domingo, 16 de noviembre de 2008


No cometeré los mismos errores que tu. No me permitiré causarle tanto dolor a mi corazón. No dejaré como tu lo hiciste. Tu caída fue tan grande que he aprendido de la manera difícil a nunca dejar las cosas llegar tan lejos.
Por tu culpa nunca me arriesgo; por tu culpa he aprendido a jugar del lado seguro para que no me lastimen; por tu culpa me es muy difícil confiar, no solo en mi, sino en todos los que me rodean. Por tu culpa tengo miedo.
Perdí el camino y no pasó mucho tiempo antes de que me señalaras. No puedo llorar porque se que para ti eso refleja debilidad; me veo forzada a fingir, una risa, una carcajada. Cada día de mi vida es imposible que mi corazón se pueda romper cuando ni siquiera estaba completo.