domingo, 4 de enero de 2009

01:27 de la mañana




El tiempo pasa tan rápido que no tenemos tiempo para darnos cuenta de lo rápido que pasa; pasamos horas, días, meses pensando el todo lo que falta para un acontecimiento en especial y cuando llega nos decimos que no fue tanto el tiempo de espera finalmente.


Esperar, esperar, esperar; yo lo considero la parte mas odiosa de la vida pero mis amigas me dicen que vale la pena. Supongo que me lo dicen porque saben lo que viene después de la espera. Yo en cierto modo sé el resultado de la espera, me sentí muy feliz ese día, pero esperar lo siguiente que quiero es un martirio día a día, me hace dudar de mi capacidad para conseguirlo y es realmente frustrante.


Espere tanto que sea dos mil nueve. Este nuevo año imploro que sea mejor que el anterior, muchísimo mejor y, que esperar más que un martirio sea un tiempo para aprender a valorar la recompensa.


Este año me digo: Mirada al frente y adelante. Las cosas por algo se dan de esta manera; todo a su debido tiempo.